Tags: Derecho y justicia, Judicial, Abogados

Revocado el despido de una trabajadora que el mismo día reclamó las vacaciones a su jefe

Revocado el despido de una trabajadora que el mismo día reclamó las vacaciones a su jefe

J. M. Barjola. - Despedir a una trabajadora el mismo día que se queja a sus superiores desprende indicios suficientes para convertir el despido en nulo por represalias, incluso si la empleada no llegó a formalizar la reclamación por escrito.

Así lo ha confirmado la Sala de lo Social del Tribunal Supremo en una reciente sentencia, de 23 de octubre, disponible en este enlace

El Alto Tribunal confirma de esta forma las decisiones anteriores del juzgado de primera instancia y del Tribunal Superior de Justicia, que coincidieron en que , aunque la queja de la empleada fuese meramente verbal, anunciar futuras reclamaciones justo antes de ser despedida es indicio suficiente como para considerar que se vulneró la garantía de indemnidad de la empleada por parte de la empresa, derecho fundamental recogido en el artículo 24 de la Constitución.

Contra la sentencia del Supremo ya no cabe recurso, por lo que la empresa deberá en consecuencia readmitir a la trabajadora despedida de inmediato y además de abonar los 1.500 euros de costas correspondientes. 

Claros indicios de represalia

Según los hechos recogidos en sentencia, la trabajadora había sido contratada por la compañía en calidad de auxiliar administrativa con un contrato temporal en 2013, que al año se transformó en indefinido. 

El conflicto con la empresa tuvo lugar en 2015. Cuando se acercaron los meses de verano, los trabajadores del departamento preguntaron a su jefe sobre la distribución de las vacaciones. El jefe respondió que estaban obligados a disfrutar de tres semanas seguidas de vacaciones sólo en verano, siempre entre junio y septiembre. Dos empleadas no se mostraron de acuerdo, y decidieron quejarse in situ al departamento de Recursos Humanos.

La respuesta del jefe del departamento fue que debían formalizar la queja por escrito. Horas después de la reunión, les fue notificada a ambas la siguiente carta de despido: 

"Muy Sra. Nuestra: Por la presente le comunicamos que la Dirección de esta Empresa ha tomado la decisión de extinguir la relación laboral que mantiene con Ud con efectos de hoy día 06 de Mayo de 2015, todo ello en base a los siguientes hechos, que han venido desarrollándose en el tiempo de forma continuada: Desde hace ya tiempo, Ud. ha venido incurriendo en una constante disminución, que entendemos voluntaria y sin causa justificada, en su rendimiento en su puesto de trabajo. Por todo ello, se ha valorado que su actitud hacia el trabajo no se adecúa a los requerimientos que te son exigidos por parte de la empresa teniendo su reflejo a nivel de su productividad laboral. Tales hechos se encuentran tipificados como justa causa de despido en el art. 54.2.e) del Estatuto de tos Trabajadores. Por todo ello, se procede a su despido disciplinario, de acuerdo con el actual art 54 del Estatuto de tos Trabajadores. Asimismo tiene a su disposición en las dependencias de la empresa la nómina del mes en curso y su finiquito. Lamentando habernos visto obligados a tomar esta decisión". 

La nulidad en tribunales

De las dos trabajadoras, una llevó el caso a tribunales por considerar que había sido despedida como represalia por ejercer su derecho a queja. 

El juzgado de primera instancia consideró estimó la petición de la trabajadora y declaró el despido nulo. En síntesis, argumentó que la carta de despido entregada no justificaba correctamente los motivos del despido, y en todo caso, era flagrante que la decisión se trataba de una represalia ante el anuncio de reclamación realizado verbalmente por la empleada, hecho corroborado por la testifical aportada.

La empresa reclamó la decisión del juzgado ante el TSJ, alegando que la resolución era contraria a la sentencia del TSJ de Canarias/Las Palmas de Gran Canaria de 13 de febrero de 2015, sobre un caso similar, donde se falla a favor de la empresa. El Supremo no obstante rechaza el argumento, porque en el caso de la sentencia de contraste el despido no había sido producido el mismo día de presentar la queja, sino varios meses después. Los supuestos de hecho por tanto no coincidían.

Conforme a lo razonado, el Supremo sentencia: la queja previa al despido, aunque verbal, es suficiente para considerar que la decisión reviste de indicios de nulidad por vulneración de la garantía de indemnidad de la trabajadora. 

 

 




Fuente: http://noticias.juridicas.com/actualidad/jurisprudencia/14685-revocado-el-despido-de-una-trabajadora-que-el-mismo-dia-reclamo-las-vacaciones-a-su-jefe/