El Consejo
de la Magistratura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires -CMCABA- informó que
la Sala III de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo y
Tributario rechazó recurso presentado para que se administre plasma de
convalecientes a dos adultos mayores en el marco de la pandemia COVID-19
noticiasjudiciales.info
reproduce texto difundido por el CMCABA:
“La Sala III
de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la
Ciudad de Buenos Aires, integrada por Gabriela Seijas, Hugo Zuleta y Esteban
Centanaro, resolvió rechazar -sin costas- el recurso de apelación interpuesto
por M. R. M. N. en nombre de sus padres, que debieron ser internados en dos
hospitales públicos porteños, tras contraer COVID-19. Todo ello en el marco de
la causa «M. N., M. R. contra GCBA sobre Medida Cautelar Autónoma».
La actora
inició acción de amparo contra el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con el
objeto de que «se ordene, como medida cautelar, la administración de plasma de
convalecientes de COVID-19 a sus padres o, en su defecto, que se le explique,
de manera detallada y científica, las contraindicaciones de ese tratamiento».
Solicitó que «para el caso de que no se pudiera realizar el procedimiento de
administración de plasma en las instituciones en las que estaban internados sus
padres, se dispusiera su traslado a nosocomios en los que pudiera realizarse el
procedimiento». Relató que «C. M. C. y A. N., ambos de 68 años, habían sido
internados en el Hospital José M. Penna luego de contraer COVID-19 y que el 24
de junio, por su gravedad, el Sr. M. C. fue trasladado al Hospital General de
Agudos Dr. Ignacio Pirovano».
El 5 de
julio, la magistrada subrogante del Juzgado n.° 19 del fuero, Andrea Danas,
rechazó la medida solicitada con costas. Destacó «la aptitud del Comité de
Ética de Investigación y de los profesionales del Hospital Ignacio Pirovano de
reexaminar la situación del Sr. C. M. C. en lo atinente a la posibilidad de
suministrarle plasma de convalecientes al amparo del ‘uso compasivo'». Por otro
lado, resolvió que «la pretensión relativa a la Sra. A. N. se había tornado
abstracta, atento a que fue incluida en el protocolo de investigación y
suministro de plasma de convalecientes de COVID-19 en el Hospital José María
Penna». Afirmó que «lo pretendido no era un tratamiento ni un paliativo
aprobado por la ciencia médica, por lo que no resultaba exigible, y que la
decisión de incluir o no a un paciente en un ensayo clínico estaba reservada
exclusivamente al criterio médico y solo podía ser objeto de control judicial
si se demostraba su irrazonabilidad, lo que no ocurría en el caso». Añadió que
«el Sr. C. M. C. no cumplía con los criterios de inclusión del Ensayo Clínico
Nacional para evaluar la seguridad y eficacia del uso del plasma de
convalecientes en el tratamiento de pacientes con COVID-19 al que adhirió el
Hospital Pirovano». Finalmente consideró que «la pretensión relativa a que se
informaran las contraindicaciones se encontraba debidamente cumplida en
atención a que el letrado de la parte actora había participado de la audiencia
del 4 de julio en la que recibió la información que le brindaron tanto los
directores de los hospitales como los médicos tratantes de los padres de la
actora relativa a la aplicación de plasma de convalecientes de Covid-19 y a sus
posibles contraindicaciones».
El actor
apeló y solicitó que «se ordenara al Hospital Pirovano que le suministrara
plasma de convalecientes de COVID-19 al Sr. C. M. C. o que se dispusiera su
inmediato traslado al Hospital Penna para la aplicación del tratamiento. En su
criterio, la decisión violaba el derecho a la igualdad porque ante casos
idénticos en el Hospital Penna se había accedido al tratamiento de aplicación
del plasma mientras que en el Hospital Pirovano no». Afirmó que «los
tratamientos brindados al Sr. M. no habían dado resultado y que en la audiencia
los médicos no habían esgrimido contraindicación alguna a la aplicación del
tratamiento». Mencionó que «no estaba acreditado en el expediente que el Comité
de Ética del Hospital Pirovano hubiera rechazado el tratamiento por uso
compasivo, que tal situación no había sido informada a la familia y que, en
cualquier caso, la no inclusión en ese tipo de tratamiento era irrazonable».
Sostuvo que «el caso de la Sra. N. no se había tornado abstracto porque el
tratamiento aún no le fue administrado, por lo que solicitó que se intimara al
Hospital Durand a proveer el plasma con urgencia». Por último, en los días posteriores informó
que «la Sra. N. había fallecido».
Los
camaristas señalaron que «el uso de plasma de convalecientes para el
tratamiento de pacientes de COVID-19 está en etapa de investigación. También
surge de autos que hay diferentes protocolos de investigación en curso, con
diferentes recaudos de elegibilidad de las personas que puedan ingresar al
tratamiento». Destacaron que «según la Ley 3301 los Comités de Ética de
Investigación (CEI) se encargan, entre muchas otras cuestiones, de aprobar los
protocolos de actuación y de estipular la modalidad de reclutamiento de sujetos
para la investigación. En este aspecto, el CEI del Hospital Pirovano se
encuentra acreditado conforme la citada ley». Subrayaron que «el protocolo del
Hospital Durand destaca que el uso de plasma de convalecientes es de carácter
experimental. También el Ensayo Clínico del Ministerio de Salud de la Nación
afirma como objetivos ‘Evaluar el efecto del tratamiento con plasma
convaleciente en pacientes con SARS COVID19’ y ‘la seguridad del tratamiento'».
«Por otro lado ambos documentos ponen de manifiesto la necesidad de respetar
los parámetros previamente establecidos para cada línea de investigación»,
completaron.
Los
integrantes de la Sala indicaron que «el Sr. M. C. no reúne, al menos, uno de
los requisitos de admisibilidad para ser parte del proceso de investigación en
la aplicación experimental del plasma, (…) esto es presentar ‘No más de 7 días
del comienzo de los síntomas (fiebre o tos)'». «Tal como destacó la Dra. Danas,
fue puesto de manifiesto por los profesionales de la salud que han intervenido
en la audiencia celebrada en la instancia de grado y ha sido corroborado por la
documentación recabada por el tribunal, las decisiones disímiles que cuestiona
el Dr. A. obedecen a la implementación simultanea en distintas instituciones
médicas de la Ciudad de diversos protocolos de investigación», advirtieron.
Afirmaron que «ningún elemento ha aportado el apelante, más allá de su propia
opinión, que permita tachar de arbitrario el criterio de elegibilidad del
Ensayo Clínico del Ministerio de Salud de la Nación. En tales condiciones la
negativa de incorporar al Sr. M. al ensayo no luce arbitraria o ilegítima». «El
Dr. A. solicita para el señor M. un uso del plasma de convaleciente por fuera
del protocolo, pero no ha dado ninguna justificación científica que avale su
petición”, completaron.
Por otro
lado, aseguraron que «el criterio de los profesionales de la salud del hospital
Pirovano no luce arbitrario a partir de la información recopilada». Añadieron
que «los criterios de inclusión y exclusión no se basan en razones que puedan
considerarse indebidamente discriminatorias”. Agregaron que «no hay una opinión
fundada en el expediente que permita admitir la afirmación del letrado de la
parte actora en el sentido de que puedan descartarse riesgos asociados al
tratamiento de acuerdo a la situación clínica del señor M».
Finalmente,
ante la petición del recurrente que «también invocó el ‘derecho a la libre
elección de la institución donde atenderse’ y requirió que se ordenara su
inmediato traslado al Hospital Penna»; señalaron que «de la nota del 6 de julio
suscripta por el Dr. José Cuba surge que el Sr. M. no era –al menos ese día- un
paciente trasladable. Por ello, teniendo en cuenta que la posibilidad de
trasladar a un paciente se encuentra sometida a estrictos criterios médicos,
tal decisión no puede ser adoptada por el tribunal», concluyeron. Aclararon que
«de acuerdo a las constancias del expediente el Sr. M. fue asistido en todo momento
por médicos del sector público de la Ciudad, por lo que no se advierte que su
derecho a la salud no hubiera estado plenamente garantizado».
Fuente: http://www.noticiasjudiciales.info/Nota_Principal/COVID_-19_Rechazaron_recurso_para_que_se_administre_plasma_a_dos_adultos_mayores