Con
un tono combativo, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, inauguró un
nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso. Habló casi dos horas y le
dedicó fuertes críticas al gobierno de Mauricio Macri y al Poder Judicial, a
cuyos miembros acusó de "vivir en los márgenes del sistema
republicano" y de tener "privilegios de los que no gozan ningún
miembro de la sociedad”.
“Quisiera
que en mis críticas al sistema judicial nadie vea rencor ni voluntad de
favorecer a alguien. Hablo como lo que soy. Un hombre que se ha criado en el
mundo del derecho, que enseña a respetar la institucionalidad de la República y
la vigencia de los valores democráticos”, adelantó Fernández antes de
explayarse por largo rato sobre la justicia.
El
presidente reflotó su idea de impulsar una reforma judicial y señaló como una
de las grandes falencias del Poder Judicial es que “ningún magistrado ni funcionario
judicial paga hoy el impuesto a las Ganancias que sí tributan millones de
trabajadores y funcionarios del sector público y privado. El Presidente omitió
reconocer que los jueces nombrados a partir de 2017 ya pagan ese impuesto.
En
el caso de los miembros de la Corte Suprema, acceder a la declaración jurada de
sus bienes es virtualmente imposible”.
Fernández
apuntó directamente a la Corte Suprema, que asistió al acto de manera remota, y
sostuvo que "la relación corporativa que los vincula, ha permitido que
muchos de ellos permanezcan en sus cargos más allá del tope de edad que la
Constitución impone", recordando el caso de la ministra Elena Highton de
Nolasco.
“Asistimos
a condenas mediáticas instantáneas y sin posibilidades serias de revisión.
Sufrimos la discrecionalidad de los jueces expresada en demoras inadmisibles de
procesos judiciales que afianzan el clima de impunidad. Padecemos la
manipulación de decisiones jurisdiccionales en función de intereses económicos
o partidarios que conducen a medir los hechos con distintas varas”, expresó el
Jefe de Estado y agregó que “institucionalmente, alguien debe ocuparse de ver
lo que ha ocurrido y ver lo que está ocurriendo en la administración de justicia
de nuestra república".
Pero
las críticas no quedaron simplemente en su discurso de 62 páginas y adelantó
reformas "a efectos de establecer la exacta competencia del máximo
tribunal consistente en la revisión de la constitucionalidad de las normas
aplicadas en sentencias. Propiciaremos también que las cuestiones vinculadas a
lo que jurisprudencialmente se ha denominado ‘arbitrariedad’ sean exactamente
definidas para acabar con la discrecionalidad que hoy se observa”.
Puntualmente,
el primer mandatario detalló que impulsará un proyecto de ley “que reglamente
adecuadamente el artículo 280 del Código de Procedimientos Civil y
Comercial" y “un proyecto de ley que reformule el funcionamiento del
Consejo de la Magistratura, como órgano constitucional que debe optimizar todo
el proceso de selección y capacitación de los jueces en la Argentina".
Argentina
ya cuenta más víctimas de femicidios que días en lo que va del 2021 y era un
tema ineludible para el presidente. Sobre el tema, pidió a la sociedad
convertir la lucha contra la violencia de género en política de Estado. “Lo
hicimos con el proceso de memoria, verdad y justicia y ahora lo vamos a hacer
también con la intolerancia a estas violencias”, aseguró, pero no enumeró
ninguna política concreta a implementar.
Asimismo,
aseguró: "Propiciaremos el establecimiento del juicio por jurados para la
sanción de aquellos delitos graves que se cometan en el ámbito federal.
Estaremos cumpliendo así con una cláusula de la Constitución Nacional de 1853
que nunca se hizo operativa a nivel federal”.
En
otro momento, se dirigió a los legisladores y les pidió que aprueben el
proyecto de reforma judicial y la reforma a la Ley Orgánica del Ministerio
Público.
Querella criminal, cannabis medicinal
y violencia de género
Uno
de los puntos más comentados de la exposición del presidente fue el anuncio de
la creación de una "querella criminal", destinada a investigar
quiénes fueron "los autores de la mayor administración fraudulenta y
malversación de caudales públicos de la historia", en referencia a la
decisión de la toma de deuda por parte del gobierno de Mauricio Macri,
omitiendo que gran parte de esos recursos fueron destinados a pagar la deuda
que dejó el gobierno encabezado por su actual vicepresidenta, Cristina Kirchner.
Por
otra parte, Fernández se comprometió a impulsar un proyecto para regular el uso
medicinal de cannabis. "La industria mundial del cannabis medicinal
triplicará su volumen de negocios en los próximos cinco años. El proyecto prevé
la utilización del cultivo exclusivamente con fines de industrialización para
uso medicinal e industrial”, especificó.
Argentina
ya cuenta más víctimas de femicidios que días en lo que va del 2021 y era un
tema ineludible para el presidente. Sobre el tema, pidió a la sociedad
convertir la lucha contra la violencia de género en política de Estado. “Lo
hicimos con el proceso de memoria, verdad y justicia y ahora lo vamos a hacer
también con la intolerancia a estas violencias”, aseguró, pero no enumeró
ninguna política concreta a implementar.
Al finalizar su discurso, el mandatario resaltó que "en la unidad y la solidaridad están las claves para construir una Argentina que despliegue todo su potencial económico, social, ambiental, científico y cultural" y aseguró que le gustaría ser recordado "como un argentino que un día fue elegido presidente y fue capaz de servir a su pueblo sembrando la mejor de las semillas: la unidad de su país, más allá de las diferencias".
Fuente: https://www.diariojudicial.com/nota/88643/noticias/la-culpa-la-tiene-la-justicia.html